1/07/2010
Fiscal de Pichincha defiende dictamen
El Fiscal de Pichincha acusó el martes, por presunto delito de peculado, a los ex alcaldes de Quito Paco Moncayo y Andrés Vallejo.
http://www.expreso.ec/ediciones/2010/01/07/nacional/actualidad/fiscal-de-pichincha-defiende-dictamen/
El dictamen acusatorio emitido por la Fiscalía de Pichincha contra los ex alcaldes de Quito, Paco Moncayo (actual asambleísta) y Andrés Vallejo, y del ex concejal y ex procurador síndico del Municipio, Carlos Jaramillo, en calidad de autores del presunto delito de peculado, fue defendido por el fiscal Marco Freire.
El funcionario defendió el análisis de más de cien cuerpos, por más de siete meses, sobre el presunto delito de peculado por el otorgamiento de una garantía municipal a la concesionaria Quiport y a la Canadian Comercial Corporation (CCC).
En cuanto al proceso investigativo puso énfasis en que uno de los elementos que se tomaron en cuenta fue un informe de la Contraloría que sugería no otorgar la garantía: “se entiende que es por toda la obra. Si es que por cualquier motivo la obra fracasa, presumimos que el Municipio dio esa garantía para proteger toda la inversión de las firmas que construyen el nuevo aeropuerto”.
Frente a las acusaciones, el general Paco Moncayo denunció notablemente molesto que ya conocía de esta decisión y aseguró que es un acto de persecución política de parte del fiscal general, Washington Pesántez.
“Yo recibí varias llamadas de la Fiscalía de Pichincha, diciéndome que este monstruo, este ser despreciable (Pesántez), estaba presionando al Fiscal de Pichincha para que emita esta resolución”.
También se mostró sorprendido porque el dictamen solamente los sindica a él y a Andrés Vallejo y no a los demás concejales que firmaron.
“Es un acto político para dañar la imagen, porque me temen políticamente y, claro, como el actual Alcalde (Augusto Barrera) es lacayo del Gobierno, para salvarlo, no tocan a ninguno de los otros concejales, como si firmaron engañados por mí”. Sobre estas declaraciones el fiscal Marco Freire aclaró que él jamás habló con Paco Moncayo ni con Andrés Vallejo y “peor con los señores de Quiport y de Corpaq. Con ellos no he tenido ningún contacto y con ninguno de los imputados, de tal suerte que son falsas las declaraciones en este sentido”, manifestó.
Augusto Barrera, actual alcalde Quito, por su parte, denunció que los “señores de los bancos” han condicionado a que la Asamblea dicte una ley que le dé propiedad del aeropuerto al municipio, además de que el Contralor deje de emitir informes y que el Fiscal no acuse a nadie. “Eso ni en un imperio. En un estado de Derecho cada función tiene su autonomía... Lamento mucho, pero no puedo en un estado de Derecho, como Alcalde, comprometerme a lo que va a hacer la Fiscalía o la Contraloría”.
Sin embargo, el alcalde Barrera no podrá evitar los trámites judiciales. El fiscal Marco Freire también acusó de cómplices a Luis Pérez, Diego Pachel y Barry Morocho, pero absolvió al actual alcalde y a varios de sus ex colegas del anterior concejo municipal.
Moncayo pide que le digan a qué cárcel tiene que ir
“Que me diga de una vez a qué cárcel tengo que ir, yo estoy aquí y siempre daré la cara, no me asustan y no voy a pagar abogados, porque no les voy a quitar a mis hijos la plata de sus estudios o de su comida”, afirmó ayer Paco Moncayo.
El ex vicealcalde Gonzalo Ortiz, por su parte, aseguró que “es raro que no se nos llame también a los concejales que firmamos, se nota que es una persecución”. “Además, hay la posibilidad de que se juzgue también a Quiport como cómplice del supuesto ilícito y se detenga la construcción definitivamente, porque una de las condiciones de la renegociación, que va por buen camino, es que no haya implicaciones legales para los actores”.
El ex alcalde y ex general Paco Moncayo fue enfático al señalar que seguirá acciones legales contra el fiscal Pesántez. “Lo voy a perseguir jurídicamente, nacional e internacionalmente. Yo tengo mi honra y no se puede dañar”, concluyó.
Aeropuerto: implicados defienden actuaci
Publicado el 07/Enero/2010
http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/rechazo-a-acusacion-fiscal-de-peculado-386037.html
Varios de los seis implicados, por la Fiscalía, defendieron su actuación, en el caso de la garantía municipal
La emisión del dictamen acusatorio, por parte del fiscal provincial de Pichincha, Marco Freire López, contra seis implicados sobre el caso de la garantía municipal emitida en 2005 para el nuevo aeropuerto de Quito, generó reacciones.
Los ex alcaldes de la capital Paco Moncayo y Andrés Vallejo, junto a Carlos Jaramillo, ex procurador municipal, considerados autores de presunto delito de peculado, rechazaron la acusación.
Moncayo señaló que la Concesión del proyecto se realizó al gobierno del Canadá, a través de la Corporación Comercial Canadiense y el financiamiento se obtuvo del propio gobierno de Canadá, de los Estados Unidos y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Agregó que los prestamistas exigieron una garantía que firmó previo informe de la Procuraduría General del Estado y de la Procuraduría Metropolitana; con conocimiento del Directorio de la Corporación Aeropuerto y Zona Franca de Quito. Y con la autorización de la totalidad de los Concejales presentes en la sesión pública del Concejo Metropolitano del 17 de junio del 2005.
Su versión fue respaldada a través de una carta enviada, el 22 de febrero de 2008, por el BID al ex ministro de Finanzas, Fausto Ortiz, en la cual se indica que: " Ni el BID, ni las restantes entidades financistas del proyecto del nuevo aeropuerto... han solicitado u obtenido del Ecuador, aquellas garantías previstas en la Ley Orgánica de la Administración Financiera y Control..."
"Esa garantía, que no es financiera como lo han reconocido los propios prestamistas, los concesionarios y el perito nombrado por la fiscalía, y sin la cual simplemente el aeropuerto no se construía, con grave daño al país, es la que motiva la insensata, antijurídica y vil acusación del fiscal, Dr. Marco Freire, presionado, según lo aseverado por personas que trabajan en la Fiscalía de Pichincha por el Fiscal General Dr. Washington Pesantez", señaló.
En el dictamen acusatorio también fueron señalados en calidad de cómplices Luis Eduardo Pérez, ex funcionario de Quiport, Barry Tito Morocho, del área financiera del concesionario y Diego Pachel, ex director de la Corpaq.
El Presidente y Director de Quiport, Philippe Baril, expresó que todos y cada uno de los contratos suscritos con el Municipio de Quito se firmaron respetando las leyes ecuatorianas y obteniendo los dictámenes favorables de las autoridades de control del Estado, lo cual garantiza la legalidad y honestidad de este proceso.
La Tercera Sala de lo Penal de Pichincha dictará el auto llamamiento de juicio.
El dictamen del fiscal se produce luego de un año de indagación y ocho meses de instrucción, lo cual coincide con el proceso de renegociación del contrato de concesión de la nueva terminal aérea entre el Municipio, el concesionario y los prestamistas.
Baril manifestó que la acción del Fiscal es una grave amenaza para la conclusión de la renegociación. (NJ/MDA)
PACO MONCAYO SE DEFIENDE DE ACUSACIÓN DE FISCAL SOBRE AEROPUERTO DE QUITO
DE FISCAL SOBRE AEROPUERTO DE QUITO
EcuadorInmediato.com
Paco Moncayo / Facebook
Mediante un comunicado emitido a través de la red social Facebook, y que ha sido pagado en remitido a los diversos medios impresos del Ecuador, el ex alcalde de Quito, y asambleista nacional, General (r) Paco Moncayo Gallegos, defendió su honor y dignidad frente a las acusaciones de las que es objeto por parte del fiscal Marco freire en el tema de contratación y construcción del nuevo Aeropuerto de Quito.
El texto del remitido, que Ecuadorinmediato.com, lo pone a disposición en una publicación considerada como noticia, es el siguiente:
AL PUEBLO DEL ECUADOR:
Elegido por el pueblo quiteño para desempeñar el honroso cargo de Alcalde Metropolitano me empeñé y dediqué mis mayores esfuerzos para que la Capital cuente con el aeropuerto de Tababela, indispensable para impulsar su desarrollo.
La Concesión del proyecto se realizó al gobierno del Canadá, a través de la Corporación Comercial Canadiense y el financiamiento se obtuvo del propio gobierno de Canadá, del de los Estados Unidos de Norteamérica y del Banco Interamericano de Desarrollo.
Los prestamistas exigieron una garantía que firmé previo informe de la Procuraduría General del Estado y de la Procuraduría Metropolitana; con conocimiento del Directorio de la Corporación Aeropuerto y Zona Franca de Quito; y con la autorización de la totalidad de los Concejales presentes en la sesiones públicas del Concejo Metropolitano de 5 de agosto de 2004 y de 17 de junio de 2005. Esa garantía, que no es financiera como lo han reconocido los propios prestamistas, los concesionarios, el perito nombrado por la fiscalía, el Banco Central y el Ministerio de Finanzas y sin la cual simplemente el aeropuerto no se construía, con grave daño al país, es la que motiva la insensata, antijurídica y vil acusación del fiscal, Dr. Marco Freire.
A pesar de haberme asegurado la certeza de mi honestidad, el Presidente Rafael Correa, en acto público, de trascendencia mundial, aseveró que la concesión del Aeropuerto de Quito era el mayor atraco de la larga noche neoliberal y, con sus palabras, así no haya sido su intención, firmó anticipadamente mi sentencia; fue a partir de entonces que la fiscalía que antes se había referido reiteradamente a mi honestidad, se empeñó en la acuciosa tarea de empañar mi prestigio y buen nombre para validar las expresiones del Presidente; no obstante que el propio Presidente en más de una ocasión, ha reconocido la limpieza de los procedimientos.
Con la conciencia tranquila, porque jamás he tocado un centavo de los dineros públicos ni he utilizado en beneficio personal o familiar los altos cargos que me confió la Patria, deseo llegar a las conciencias y al corazón de mis compatriotas para pedirles, como única recompensa a mis largos años de servicios, la confianza y credibilidad que creo merecerla.
A la Asamblea Nacional quiero expresarle que, a pesar del origen político y persecutorio de la acusación, ni aspiro, ni aceptaría jamás acogerme a ninguna forma de inmunidad.
A mis compañeros militares, aunque parezca innecesario, porque me conocen de cuarenta años de compartir sacrificios y esperanzas, deseo que sepan que mi uniforme de soldado y mis escudos de General están como siempre límpidos.
A mis heroicos compañeros de las gestas del Cenepa, tengan la certeza que los lauros alcanzados con su abnegación y sacrificio en los campos de batalla no serán jamás marchitados por una conducta indigna de su Comandante.
A mi querida familia, que solamente ha cosechado sinsabores de mi participación política, no necesito asegurarles que los apellidos que recibimos intachables de nuestros abuelos y padres los entregaré inmaculados a mis hijos.
A la Fiscalía, cuyos motivos de persecución desconozco, sepan que en defensa de mi honor de ciudadano y militar que han manchado gravemente, causándome un incalculable daño moral, no descansaré hasta que se corrija esta infamia. Espero que la Función Judicial corrija esta desacertada actuación.
Finalmente, advierto al pueblo ecuatoriano las graves consecuencias que pueden derivarse de esta injusta acusación, si se paralizan los trabajos y se pospone, aún más, la inauguración del nuevo aeropuerto.
GENERAL PACO MONCAYO GALLEGOS
1/06/2010
Carta al Pueblo Ecuatoriano
Elegido por el pueblo quiteño para desempeñar el honroso cargo de Alcalde Metropolitano me empeñé y dediqué mis mayores esfuerzos para que la Capital cuente con el aeropuerto de Tababela, indispensable para impulsar su desarrollo.
La Concesión del proyecto se realizó al gobierno del Canadá, a través de la Corporación Comercial Canadiense y el financiamiento se obtuvo del propio gobierno de Canadá, del de los Estados Unidos de Norteamérica y del Banco Interamericano de Desarrollo.
Los prestamistas exigieron una garantía que firmé previo informe de la Procuraduría General del Estado y de la Procuraduría Metropolitana; con conocimiento del Directorio de la Corporación Aeropuerto y Zona Franca de Quito; y con la autorización de la totalidad de los Concejales presentes en la sesiones públicas del Concejo Metropolitano de 5 de agosto de 2004 y de 17 de junio de 2005. Esa garantía, que no es financiera como lo han reconocido los propios prestamistas, los concesionarios, el perito nombrado por la fiscalía, el Banco Central y el Ministerio de Finanzas y sin la cual simplemente el aeropuerto no se construía, con grave daño al país, es la que motiva la insensata, antijurídica y vil acusación del fiscal, Dr. Marco Freire.
A pesar de haberme asegurado la certeza de mi honestidad, el Presidente Rafael Correa, en acto público, de trascendencia mundial, aseveró que la concesión del Aeropuerto de Quito era el mayor atraco de la larga noche neoliberal y, con sus palabras, así no haya sido su intención, firmó anticipadamente mi sentencia; fue a partir de entonces que la fiscalía que antes se había referido reiteradamente a mi honestidad, se empeñó en la acuciosa tarea de empañar mi prestigio y buen nombre para validar las expresiones del Presidente; no obstante que el propio Presidente en más de una ocasión, ha reconocido la limpieza de los procedimientos.
Con la conciencia tranquila, porque jamás he tocado un centavo de los dineros públicos ni he utilizado en beneficio personal o familiar los altos cargos que me confió la Patria, deseo llegar a las conciencias y al corazón de mis compatriotas para pedirles, como única recompensa a mis largos años de servicios, la confianza y credibilidad que creo merecerla.
A la Asamblea Nacional quiero expresarle que, a pesar del origen político y persecutorio de la acusación, ni aspiro, ni aceptaría jamás acogerme a ninguna forma de inmunidad.
A mis compañeros militares, aunque parezca innecesario, porque me conocen de cuarenta años de compartir sacrificios y esperanzas, deseo que sepan que mi uniforme de soldado y mis escudos de General están como siempre límpidos.
A mis heroicos compañeros de las gestas del Cenepa, tengan la certeza que los lauros alcanzados con su abnegación y sacrificio en los campos de batalla no serán jamás marchitados por una conducta indigna de su Comandante.
A mi querida familia, que solamente ha cosechado sinsabores de mi participación política, no necesito asegurarles que los apellidos que recibimos intachables de nuestros abuelos y padres los entregaré inmaculados a mis hijos.
A la Fiscalía, cuyos motivos de persecución desconozco, sepan que en defensa de mi honor de ciudadano y militar que han manchado gravemente, causándome un incalculable daño moral, no descansaré hasta que se corrija esta infamia. Espero que la Función Judicial corrija esta desacertada actuación.
Finalmente, advierto al pueblo ecuatoriano las graves consecuencias que pueden derivarse de esta injusta acusación, si se paralizan los trabajos y se pospone, aún más, la inauguración del nuevo aeropuerto.
GENERAL PACO MONCAYO GALLEGOS
1/04/2010

En el poder Legislativo, para este año, se pretende aprobar varias leyes que por diversos motivos no fueron ratificadas, como la Ley de comunicación, “se comenzó el debate, pero la oposición conspiró para que no se logre consensos en el pleno, Cynthia Viteri anuncia la sanción de Teleamazonas y Radio Arutam y en pleno debate salen del plenario, y lo que deberíamos buscar todos los asambleístas es la libertad de expresión y la convivencia”, mencionó el ex alcalde de Quito.
Sobre su movimiento político, Paco Moncayo afirma que “la mayoría de los pertenecientes a nuestro movimiento, fueron personas que lograron crear proyectos en cada uno de sus municipios, y ahora varios alcaldes nos piden consejos u opiniones para su trabajo, eso nos demuestra que no somos gente improvisada”, aclaró.
Al finalizar su intervención, mencionó que la Asamblea nacional trabaja hasta altas horas del día para poder entregar los proyectos de ley a tiempo, “en otros países, para aprobar una ley se necesita 6 meses, en ecuador tratamos de aprobar 14 en dos meses, algo absurdo”, y pidió a la sociedad, no polarizar su tendencia política, entre correístas y anticorreistas, creando división.
Fuente: Radio Tarqui
12/28/2009
"Esto no fue un asunto de santos"
Lunes, 28 de diciembre del 2009
El Héroe del Cenepa, alcalde de Quito por 8 años y ahora asambleísta, Paco Moncayo, busca ganar otra batalla: la de rescatar el acuerdo para el proyecto de Ley de Comunicación. Bajo un manto de prudencia, él fue la figura central en el acuerdo de 7 puntos logrado por los todos los bloques legislativos a instancias del presidente de la Asamblea, Fernando Cordero. Ahora, tras el bombazo del cierre temporal de Teleamazonas y permanente de la radio Voz de Arutam, y la aparente ruptura del acuerdo, Moncayo da su visión de lo que pasó, y de lo que cree que pasará desde el 5 de enero.
P. Usted ayudó a construir un acuerdo que aparentemente se hizo trizas luego de las clausuras. ¿Cuál es su lectura de los hechos?
R. Hay que ver están detrás de las acciones. Nada que se hace es inocente, en el sentido de que no tenga una razón. en esta país, es una vieja historia la de poner por delante nuestros intereses personales o de grupo frente al gran interés de la nación. Y el 22 de diciembre pasó eso dos veces. Para mí fue un día doblemente infeliz, porque teníamos que ratificar nuestra posición frente a la necesidad de que la Función Judicial reciba sus recursos por 80 millones, y teníamos que aclarar lo que corresponde a la distribución de los gobiernos autónomos. Había dos posiciones: una que venía desde los intereses legítimos de la ciudad de Guayaquil y que la planteaba el asambleísta Andrés Roche (Madera de Guerrero) , y la otra era de Virgilio Hernández (PAIS). Yo mismo pedí al presidente Cordero que suspenda la sesión para llegar a un acuerdo. Trabajamos, logramos eso, se introdujo lo que quería Andrés Roche. Y el rato de votar, los de Madera de Guerrero se abstuvieron.
¿Qué pasó entonces?
Lo que obtuvieron, los de PAIS, en este choque irracional, es que la Función Judicial se quede sin esos recursos vitales, porque lo esencial para la seguridad es la Justicia. Pero ya en la mañana, perjudicamos a los gobiernos autónomos y a la Función Judicial y le dimos gusto al Presidente Correa.
¿Pero darle el gusto al Presidente no es el objetivo de Alianza País?
Para la derecha, el objetivo es agudizar el conflicto, y para el bloque de PAIS es darle gusto al Presidente. Demostrar que son disciplinados, que no están subvertidos. Y uno no se explica cómo se puede causar daño al país desde ambas posiciones. Ambos salieron con un resultado que puede ser bueno para uno u otro, pero malo para el país. La derecha, dar el pretexto para agudizar el conflicto y luchar contra este Gobierno "que no quiere dar plata a los gobiernos locales, a la justicia y que quiere una ley mordaza". Al que vive de eso y lo explota, ese resultado le interesa.
Pero se había, de todas maneras logrado acuerdos, pero estos se rompieron ¿Por qué?
Se había logrado juntar las dos posiciones, pero hablaron los jefes (se refiere a Correa y a Nebot. Ndlr) se acabó lo que acordamos en la negociación parlamentaria, y eso es terrible.
¿Es decir, que los asambleístas no actúan bajo su propia conciencia ni autónomamente?
La Asamblea es un espacio de debate, de acuerdos, de desacuerdos. Esa es la política, y así debe ser. Lo que en la democracia se entiende por oposición no es decir "no" a todo. La visión maniquea no es democrática. La oposición juega un papel, dentro de la democracia, para ayudar a mejorar al Gobierno e impedir sus errores. En teoría, la oposición empuja el avance del país en el sentido correcto, ayuda a corregir el rumbo.
Es el campo de lo ideal, pero la política es distinta...
No, estoy hablando del deber ser en democracia. Porque sino este país vive rezagado en la historia. Porque de lo que se trata acá, cuando se llega al poder, es que unos quieren sacarlo del Gobierno, maniatarlo, imposibilitar su gestión, y cuando cambia el péndulo los otros hacen lo mismo. Y quién se queda detenido es el país.
Pero, este acuerdo sobre la Ley de Comunicación había roto esa tradición...
Habíamos dado un paso fundamental. Porque estábamos enseñados a que se logra mayorías con el hombre del maletín, dando gobernaciones, cargos o partidas presupuestarias. Acá, sin eso, logramos sentarnos todos en una mesa. Mandamos a una señal al país de que los políticos somos personas sensatas. ¡Oiga! No pasan unos días y toda la sensatez se fue al tarro.
Vamos a las causas: ¿Qué permitió el logro de los acuerdos?
Todo tiene una base de interés. Y el presidente de la Asamblea entendió muy bien la situación y actuó en consecuencia para el interés del Gobierno y del país.
¿Que era…?
De que haya una ley de comunicación. Porque tal como estaba el proyecto, no había los votos. Porque no iban a votar por ese proyecto (de la comisión de Betty Carrillo. Ndlr.) ni siquiera los de Alianza País, porque ese iba a dividir al bloque y al momento de votar ese proyecto no había pasado, y en ese momento habría sido una derrota para el Presidente de la Asamblea y para el Gobierno. O sea, ellos ganaban.
¿Y desde la oposición?
Ellos entendieron que había una justa preocupación que ya fue desvanecida en los puntos de conflicto, y se había logrado lo que una oposición democrática debe hacer: corregir y enrumbar. Pero por este malhadado paso, que nadie puede decir que fue inocente. Porque ya estoy viejito para creer que este señor Superintendente de Telecomunicaciones, justo el día en que íbamos a debatir sobre la base de los acuerdos, se le iluminaron los deberes, y justo pasó lo mismo con el Conatel. Porque es una extrema coincidencia, que estas dos instituciones de control, sobre dos temas completamente diferentes tomen esa decisión. Se lo hizo para boicotear el acuerdo.
¿Se pusieron de acuerdo?
Hay una coincidencia en los tiempos. Al menos disimulen, y que uno lo haga primero y el otro al siguiente día.
El presidente sacó las manos y aseguró que él no había ordenado estos cierres, que son entidades autónomas. ¿Le cree al Presidente?
En este país hay que empezar a creernos, pero cuando usted ve tantas coincidencias...Y puede ser, porque muchas veces los esbirros y los lacayos son los que le hacen más daño al jefe, porque para quedar bien con el jefe hace en esfuercito para lucirse al jefe y le hacen daño a la democracia y al país. No es el único caso, acá hay tantos esbirros que por quedar bien con el jefe han hecho tantos horrores que el primer perjudicado ha sido el jefe.
Esa es la teoría del Gobierno y de PAIS: Rafael Correa es inocente, él no lo ordenó, etc.
Yo no puedo hacer conjeturas ni puedo adivinar. Pero es demasiado evidente que o les ordenó el Presidente o estos funcionarios quisieron quedar bien con el Presidente. Porque además el Superintendente de Telecomunicaciones y los miembros del Conatel no están en la Luna, no están viviendo en el Polo Norte, están en este país. Sabían que se iba a debatir la ley, sabían que habíamos logrado los acuerdos. ¡Discúlpeme"! Si hay un momento tan importante para el país podían haberse demorado 24 horas, o hacerlo antes; pero no, fue el momento en que estábamos hablando los legisladores.
¿Hubo perversidad?
A mi juicio, la hubo. Esto no fue un asunto de santos. Ni aunque tuviesen un enorme retardo mental, que no lo tienen, para que hagan las cosas así.
¿Y cuáles son, a su juicio, los impactos a largo plazo?
Estos aprendices de Maquiavelo no pueden controlar los efectos de sus propias acciones. El efecto es que ahora todo el país sabe que la ley vigente sí es ley mordaza, es con esta ley que están amordazando, cerrando. Para que lo vean los medios que están cuestionando lo que aún es un proyecto. Esta es una espada de Damocles para que el mandón de turno puede usar para los comunicadores.
¿Pero lo se pretende no es otra espada? El Presidente quiere una Ley que cierre medios.
Yo no puedo presuponer que eso es lo que quiere el Presidente.
Usted también vive en este país. Él lo ha dicho...
El no ha dicho que quiera una ley que cierre medios. No ha dicho hay que cerrar, hay que clausurar.
Ha dicho que hay que clausurar de modo definitivo a Teleamazonas ¿O no?
Entonces estaría menospreciando a la inteligencia y a la mínima autonomía que supongo tienen los compañeros Betty Carrillo y Rolando Panchana. La propuesta es de Panchana.
¿Qué va a pasar ahora, va a mojarse el poncho de nuevo para rescatar los acuerdos?
Yo soy un hombre de palabra. Soy un general de la República. Yo no voy a decir un día sí y al día siguiente buscar pretextos para decir no. He firmado, he dado mi palabra, voy a seguir apoyando los acuerdos y voy a atrabajar duro por esos acuerdos, y voy a trabajar con más entusiasmo que nunca para tener una ley como se merece el Ecuador, una ley que realmente preserve mis derechos, los de mis hijos y de mis nietos y los de mi país, para poder comunicarse y expresarse sin ataduras, sin la garra del poder apretándome la garganta o tapándome la boca.
¿Cómo, qué va a hacer?
Voy a asistir a todas las sesiones. Tras la finalización del las discusiones del Código Territorial, donde hemos pasado, en la comisión, de mañana, tarde y noche. Claro, no salimos en los periódicos porque ahí no nos peleamos y trabajamos en serio. Voy a hacer un seguimiento personal.
Pero a partir del 5 de enero. O antes tendrán reuniones.
Bueno, varios compañeros del Congreso están de acuerdo en defender lo que acordamos.
¿Y usted cree que se pueda sumar a Madera de Guerrero?
No sé si sea posible, sería lo deseable. el martes, en ambos casos le hicieron el juego al gobierno y le hicieron un daño al país.
Dice que Madera de Guerrero le hace el juego al Gobierno.
Pero fue obvio. en la mañana de ese martes se quedó la función judicial sin sus 80 millones porque se abstuvieron de votar. También los social cristianos, sociedad patriótica.
¿Usted cree que el bloque de PAIS resistirá a las presiones del Ejecutivo para sacar adelante una ley punitiva?
Yo no lo veo así. Yo veo a un grupo de gente decente que ayer estuvieron al otro lado de la vereda defendiendo las libertades, luchando contra toda forma de abuso del poder. Y yo los veo ahora incomodísimos de no poder seguir defendiendo las banderas a las que estuvieron acostumbrados a levantar en toda su vida. Y uno ya está viejito para no darse cuenta cuando la gente no está a gusto. Creo que en ese bloque hay una gran esperanza de que se pueda argumentar cosas positivas y ellos sean capaces de protagonizar cosas positivas, no creo que sean borregos ni nada.
¿Y usted no está viendo un Gobierno y un liderazgo de Correa, abusivo, autoritario, como asegura la oposición?
Mire, yo soy un socialista democrático. Hay muchas cosas en las que coincido con este Gobierno. Pero soy un socialista de-mo-crá-ti-co. No soy un totalitario, y temo que con el nombre de socialismo se han hecho horrores. Hitler también hablaba del Nacional Socialismo. Tengo muchas coincidencias, creo en un país con más justicia social, con menos pobreza, con equidad e inclusión. Pero no estoy de acuerdo con el modelo de Estado que se está diseñando desde el Senplades, que a mi juicio es autoritario, vertical, antidemocrático, centralista. Y tengo el derecho a decir en que estoy en desacuerdo. Yo no soy de derecha, soy socialista democrático y no he torcido el socialismo a la derecha. Odio a los dictadores, a los tiranos, a los autoritarios. Como odio a los explotadores, a los abusivos, a los acaparadores.
Insisto, ¿usted cree que el perfil del Presidente Correa es el de un tirano, de un autoritario?
No estoy diciendo nada. Tiene todo el tiempo para que le juzgue la historia. El tiene que pensar que desde que llegó a Carondelet, empezó a escribir su propio capítulo en la historia del Ecuador. El escribe ese capítulo y será él quien termine, con su buena o mala letra, diciendo a los nietos y tataranietos, qué clase de Presidente fue.
12/24/2009
Intervención en la Asamblea Nacional sobre Ley de Comunicación
Nuestro país inició en este año las celebraciones de la Revolución quiteña que abrió los causes de la rebeldía hispano americana para romper los vínculos coloniales.
En estas circunstancias, la Asamblea Nacional inicia los debates sobre la Ley de Comunicación, y lo hace con la garantía del consenso alcanzado por la casi totalidad de los partidos y movimientos políticos, en ella representados, para darle al país una ley que garantice los derechos que en esta materia hemos alcanzado los ecuatorianos como fruto de la lucha de tantas generaciones.
Por esta razón, deseo, más que referirme al articulado del Proyecto de Ley, lo que ya he realizado en más de una ocasión, traer a la memoria de esta representación de la soberanía popular, el recuerdo de las luchas de los próceres de nuestra independencia, en defensa del derecho a la libertad.
Hace doscientos años, José Mejía Lequerica, uno de los más destacados diputados de las Cortes de Cádiz, luchó de forma denodada en un entorno oscurantista y retrogrado, por la libertad de imprenta, que en términos actuales sería la libertad de expresión y comunicación.
En sus exposiciones, advertía Mejía, como lo hemos hecho los legisladores en estos días, del peligro de poner en manos de tribunales administrativos la capacidad de sancionar con suspensión o clausura a los medios. Decía: “ Sujetar a un autor a que no imprima sus libros sin que los censuren primero y los censuren con intervención y orden de los mismos jueces, que pueden detener las obras que estimen o afectan estimar por malas, jueces que a los que se declaren autores de ellas han de castigar ellos mismos con las más formidables e infamatorias penas, esto es y será siempre sujetar las ideas y los deseos , las fatigas y la propiedad, el honor y la vida de los desdichados autores al terriblemente voluntarioso capricho de los censores, es decir, al irresistible capricho de unos hombres que, teniendo ya por sí mismos todas las pasiones , todas las fragilidades, toda la ignorancia de cualquier hombre, están además subyugados por todos los errores, todos los intereses y todos los resentimientos, están armados con todo el poderío, toda la impunidad de las autoridades que les confían la vara de hierro de la censura, con el intento y la persuasión de que la sacudirán en pro y a placer de ellas mismas.”
Gracias a los esfuerzos denodados de los “reformistas”, frente a los “Serviles” como se conocía a liberales y monárquicos en esos días, las Cortes de Cádiz, mediante decreto del 10 de noviembre de 1810, reconocieron por primera vez la libertad de imprenta. Esta ley permitió la edición de un número importante de publicaciones, muchas de ellas críticas al Rey. A la Monarquía y a la Iglesia, por lo que la Junta de Regencia consultó a la Asamblea si, en virtud del Reglamento del Poder Ejecutivo, podía tomar providencia sobre los autores de papeles sediciosos, sin la formalidad de la intervención del Poder Judicial, a lo que Mejía se refirió en los siguientes términos:
¿No es ya para los españoles una ley y de las más precisas y trascendentales, la de libertad de imprenta? ¿Y quien no ve que ésta iría por tierra si antes de censurarse un papel y practicarse las demás salvaguardias de éste tan santo como de los tiranos detestado derecho, desde luego procediese el Gobierno a la prisión de un autor? ¿Podría éste esperar una censura imparcial, un dictamen franco, después de que la terrible mano del Poder Ejecutivo de la Monarquía hubiese tapado la boca y comprimido el aliento de tres literatos sin jurisdicción, que se llaman censores?
En estos meses la Asamblea ha tramitado proyectos de ley llegados desde el Ejecutivo, en los que se propone crear estructuras ministeriales verticales y autoritarias en todos los campos: los recursos hídricos, la educación general y superior, la cultura, la educación física poniendo así en manos de ministerios burocráticos y dóciles capacidades administrativas que seguramente darán lugar a abusos de autoridad y excesos. Mejía lo advertía:
Serán los Ministros que, creyéndose identificados con el Gobierno y a los que le administran con el Estado, se encandecen y apellidan “alarma, al sedicioso al traidor, luego que leen el más leve reparo sobre sus acciones o de la del último de sus porteros? ¡Pobre pueblo español si no hubiese de gozar de más libertad civil que la que se dignasen dejarle las deidades ministeriales!
Y, con admoniciones válidas para el momento que vive nuestro país, advierte sobre los excesos en el ejercicio del poder y en las relaciones de éste con los medios: Para velar sobre la seguridad del Estado, y aún para lograr el villano placer de perder a un hombre que mortifique o haya irritado a los agentes del gobierno, ¿Qué necesidad hay de echar a los calabozos a un miserable escritor, sin esperar que lo amarre la mano de la censura? Dicen que esta suele hacerse despacio y entretanto fugar el reo, puede cundir el fuego que haya encendido el papel. ¡Débil escusa de una impaciente y mal disimulada tiranía!
Ningún gobierno libre e ilustrado se tomará esa ímproba fatiga, pues si las críticas y objeciones que se le hagan fueren fundadas y justas, cuidará sólo de corregirse, y si careciesen de razón y de verdad, no tendrá la imprudencia de degradarse y atraer sobre sí el molesto zumbido y picaduras de millares de insectos por detener o perseguir furioso a un mosquito. ¡No debe sentir su peso quien tenga hombros para llevar el Estado! El Cardenal Cisneros solía responder a los aduladores que le importunaban con delaciones de las quejas que se esparcían contra él:
En efecto, si no fuese permitido hablar libremente, aún los merecidos elogios pasarían por serviles lisonjas, y no habría más invectiva que un misterioso silencio.
Pero el fuego de una conjuración se difundirá con semejantes papeles. ¡Qué poco sabe de conjuraciones quien tal recela! Minas secretas son las que hacen volar los reinos; y cualquier amenaza o proyecto que se encienda a la vista de todos, no será nunca sino un fuego fatuo que se disipará por sí mismo, consumido del aire. Quien corra a desalentado para apagarlo, no hará más que descaminarse, confundirse y, tal vez perderse: y entonces, ¿Qué más podrían apetecer los malvados que ver al gobierno olvidarse de sus verdaderas atenciones y gastar sus desvelos y tiempo en correr tras tan ridículos como fogosos fantasmas? Aún cuando tales apeles fuesen respiraciones de un secreto volcán, valdría más dejarlo desahogarse así que no taparle estas ocas y acelerar su explosión.
Mientras así debatía el ilustre Mejía en Cádiz, en su patria, el país de Quito, se habían producido los acontecimientos que celebramos en este año y recordaremos en los siguientes. La instalación de la primera Junta Soberana de Gobierno del 10 Agosto, la masacre del 2 de Agosto del año1810, el arribo del Comisionado Regio Carlos Montúfar, la instalación de la Segunda Junta Soberana y la expedición de la Primera Constitución Quiteña. Deseo Revisar con ustedes el artículo número 20, en que se consagran derechos que en estos días parecería queremos conculcar.
PACTO SOLEMNE
De Sociedad y Unión entre las Provincias que forman el Estado de Quito.
15 de febrero de 1812
Art. 20
“El Gobierno del Estado se obliga a todos los habitantes de él, y les asegura que serán inviolables sus derechos, su religión, sus propiedades, y su libertad natural y civil: y en consecuencia declara que todo vecino y habitante en él, de cualquier estado, condición y calidad que sea, puede libre y francamente exponer sus sentimientos y sus dictámenes por escrito o de palabra, no siendo en materia de Religión o contra las buenas costumbres, y levantar sus quejas y representación al Gobierno, guardando sólo la moderación que es necesaria para la conservación del buen orden.”
Termino mi intervención como comencé pidiéndole prestada su elocuencia a José Mejía y diciéndoles como él lo hizo a las Cortes: Si queréis ser libres, Diputados, con una libertad de imprenta verdadera, útil, durable y no expuesta a mayores abusos, abolid, en toda materia y sin restricción alguna, toda, toda censura… porque estoy persuadido que si dais este paso con majestad, corréis agigantadamente al templo de la inmortalidad, templo que la providencia ha levantado sobre las eternas bases de la verdad, la libertad y la felicidad general del hombre.
Doscientos años después, honremos la memoria y la lucha de nuestros Próceres, expidiendo una Ley de Comunicación, digna de su ejemplo.
Señor presidente. Señoras y señores legisladores.

